Una noción bastante extendida entre los deportistas aficionados es la idea de que entrenar en ayunas es beneficioso.

¿De dónde proviene esta idea?

Por un lado, es un práctica habitual en el mundo del culturismo hacer ejercicio aeróbico en ayunas, porque, según los practicantes, aumenta la pérdida de grasa.

Por otro lado, existe una base fisiológica que explica que cuando nos movemos en ayunas, nuestro organismo puede oxidar grasa en mayor proporción que cuando hemos comido previamente. Unos niveles bajos de insulina y de glucógeno muscular favorecen la lipólisis (oxidación de grasa). La ingesta de alimentos eleva la insulina y deprime la oxidación lipídica.

Además, surgieron algunos estudios en los que se muestran adaptaciones celulares favorables a la oxidación de grasas cuando entrenamos en ayunas.

Con la búsqueda de la solución mágica y del secreto mejor guardado que nuestra sociedad aún persigue, cualquier atisbo de ventaja o superioridad se convierte en una montaña de pruebas irrefutables, y estos fundamentos nombrados supusieron la transformación de una hipótesis en un hecho.

Pero ¿es suficiente esto para dar por correcta la hipótesis? No.

Más tarde se demostró que si gasto más de un sustrato energético en una sesión de entrenamiento, gastaré menos de ese sustrato durante el resto del día. Si gasto más grasa durante la sesión, el resto del día gastaré más glucógeno, y viceversa.

Paoli y colaboradores, 2011.

El primer estudio en el que se analizó la pérdida de grasa durante un periodo de tiempo comparando ejercicio en ayunas vs alimentado fue el de Schoenfeld (2014).

Cuatro semanas, tres sesiones semanales de ejercicio aeróbico sumado a una dieta de déficit calórico condujeron a una pérdida de peso y grasa similar en ambos grupos (ayunas y alimentado).

Por último, el meta-análisis de Hackett y colaboradores mostró que para lograr pérdida de peso lo fundamental es crear dicho déficit calórico, y que el ejercicio aeróbico por sí solo, ya sea en ayunas o alimentado, es insuficiente para lograr una pérdida de peso significativa.