Es posible que pensases en el sueño como un momento de desconexión en el cual tu cerebro y tu cuerpo se apagan y descansan. Hoy sabemos que el sueño no es simplemente la ausencia de vigilia, sino que es mucho más que eso. Se llevan a cabo multitud de procesos importantes.

Recordarás que hay dos grandes fases del sueño (No-REM y REM), la primera de ellas diviéndose en cuatro subfases, y que se suceden completando el ciclo cada 90 minutos aproximadamente. Pues cada una de estas fases cumple funciones fundamentales para nuestro desarrollo y recuperación, y perder alguna de ellas será perjudicial.

¿Qué hace nuestra cabecita mientras dormimos?

  • Dormir antes de un aprendizaje nuevo refresca nuestra capacidad para crear nuevas memorias. Lo que has aprendido durante el día se almacena en el hipocampo (región cerebral con capacidad limitada), y es durante el sueño cuando pasa a la corteza cerebral (de memoria a corto plazo a memoria a largo plazo). Se deja espacio para aprender algo nuevo.
  • Dormir después de un aprendizaje consolida lo aprendido entre un 20 y 40% mejor que permanecer despierto. Por el mismo proceso comentado arriba, las memorias pasan del hipocampo (temporales) a la corteza cerebral (permanentes).
  • Dormir para olvidar. Durante el descanso también se eliminan aprendizajes y recuerdos considerados inútiles. Esto facilita el recuerdo de otras memorias y aprendizajes. Es similar a hacer limpieza y poner orden.
  • La práctica lleva a la perfección se suele decir. Los músculos no tienen capacidad de almacenar movimientos. Cualquier habilidad motriz reside en el cerebro. Pero resulta que cuando intercalamos periodos de práctica con periodos de sueño, la mejora en la habilidad motriz es superior. Es decir, el dormir mejora la tarea en ausencia de más práctica, parece ser que grabando el patrón a un nivel subconsciente Pues bien, realmente es “la práctica y dormir hacen la perfección”.
  • Dormir para ser creativo. Durante la noche tu cerebro conecta un montón de información, asocia datos y memorias pasadas y recientes de una manera diferente a como lo hace cuando estás despierto. ¿Alguna vez te has levantado viendo clara la solución a un problema que no sabías resolver?
  • Dormir para limpiar nuestro cerebro. ¿Sabes qué son los vasos linfáticos? Estos vasos se encargan de recoger fluidos y desechos. Pues en el cerebro no tenemos. La limpieza se lleva cabo mediante el fluido cerebroespinal, y, sorpresa, solo ocurre mientras dormimos (vídeo).

Estas son solo algunas de las funciones pertenecientes al sueño relacionadas con tu rendimiento físico y cognitivo. Pero hay muchas más. Prácticamente cualquier proceso que imagines puede ser dañado por un déficit de sueño.

A continuación te dejo un repaso de algunos perjuicios derivados de un descanso insuficiente.

  • Déficit de atención, enlentecimiento de la capacidad de reacción, ocurrencia de microlapsos o microsueños (periodos de desconexión en los que no respondes a estímulos). Piensa cómo puede afectarte esto cuando vas al volante, cuando estudias o cuando compites en tu deporte.
  • Sensibilidad emocional. Aumenta nuestra reactividad ante emociones negativas. Estamos más susceptibles y reaccionamos en mayor medida ante algo molesto. Existe relación entre la privación de sueño y la ocurrencia de ansiedad, depresión y pensamientos e intentos suicidas. ¿Te acuerdas del que te echó la bronca por no poner un intermitente? Seguramente iba privado de sueño.
  • Como hemos visto, el papel sobre nuevos aprendizajes es fundamental. Es especialmente importante la noche siguiente al aprendizaje, para su consolidación. El dormir menos de lo necesario te vuelve olvidadizo.
  • El sueño insuficiente es un factor de riesgo asociado con la enfermedad de Alzheimer.
  • Además, conduce a un estado sobreactivado y mantenido del sistema nervioso simpático (el que te prepara para luchar o huir). Esto es perjudicial para gran parte de nuestro organismo, como vasos sanguíneos y corazón, por lo que es normal que se asocie falta de sueño con mayor riesgo de hipertensión, infartos coronarios y ataques cardíacos.
  • Mientras menos duermas, mayor probabilidad de que comas más, mayores concentraciones de azúcar en sangre, mayor probabilidad de tener sobrepeso, obesidad y diabetes tipo 2. Al estar privado de sueño, disminuye la sensibilidad a la insulina y se desregulan hormonas como la ghrelina y la leptina, que controlan el hambre y las reservas energéticas. Por si fuera poco, la mayor ingesta tiende a ser de alimentos hiperpalatables, altos en azúcares y en grasas. Lo que conocemos como ansias o antojos.
  • La testosterona cae drásticamente, como lo hace el conteo de espermatozoides. Los espermatozoides se deforman, y los testículos encogen. La libido también desciende. Disminuye la liberación de hormona folículoestimulante en mujeres, y se desregula el ciclo menstrual. Además aumentan las probabilidades de sufrir un aborto en el primer semestre. El descenso de testosterona también disminuye la energía en el día a día, la capacidad de concentración, la densidad ósea y la fuerza y masa muscular.
  • Nos volvemos más feos. La valoración por el sexo contrario pasa a ser más fatigado, menos sano y menos atractivos.
  • Empeora nuestro sistema inmunológico. Si hoy coges el virus de la gripe y durante la última semana has dormido de menos, las probabilidades de que tus defensas no puedan con el virus aumentan drásticamente. Esta capacidad disminuida se observa hasta un año después de la privación del sueño.
  • Aumento de la velocidad de desarrollo y del tamaño de cánceres cuando existe déficit de sueño. El conteo de células “anticáncer” disminuye.
  • Envejecemos más rápidamente. La tasa de degradación de los telómeros de nuestros cromosomas aumenta al estar privados de descanso.

 

Como puedes ver, el dormir poco y/o mal afecta a todo nuestro organismo. Los problemas se expanden, como una reacción en cadena, y las consecuencias pueden ser fatales. En el próximo post terminaremos esta serie dedicada al descanso, hablando sobre cómo dormir mejor. Hasta entonces, espero que te estés planteando si tu descanso debe mejorar, y si estás dispuesto a dar prioridad a tu vida y tu salud.